Durante los últimos años hemos visto cómo la atención a la diversidad ha cobrado una importancia muy relevante en las aulas, pero ¿sabemos realmente cómo tratar a los niños y niñas que presentan Altas Capacidades? ¿Sabemos detectarlo a tiempo para ayudarles en el proceso de aprendizaje? Tres expertos en la materia nos darán consejos para poder atenderlos adecuadamente.

 

María Sánchez

Docente de primaria y universidad, especialista en Altas Capacidades, escritora de libros sobre Altas Capacidades y directora de www.correquevuelas.com

1. Mantener un vínculo emocional constante con el alumno de alta capacidad. Necesitan saber que sus profesores están a su lado, que confían en él y que se pueden contar con ellos. Se trata de niños con una gran disincronía (diferencia edad mental/ edad emocional/edad motriz) que les genera mucha dificultad de ubicación en el aula con sus iguales y con sus propios docentes. Es por dicha razón que estos niños necesitan sentir el acompañamiento de sus docentes y su conexión con ellos. En caso negativo, desconectan del ritmo del aula y de su evolución académica y se genera en ellos un principio de abandono escolar y un futuro fracaso escolar.

2. Proponerles actividades con un planteamiento creativo. Pedir un objetivo pero sin definir la manera cómo realizarlo. Si quieren que se haga una explicación sobre una etapa de la historia, el alumnado puede usar herramientas 4.0, el vídeo y hacer una exposición oral, un mapa conceptual… Permitirles que lleguen al trabajo final mediante la vía que ellos hayan elegido.

3. Proponerles retos en el aula. Puede crearse un rincón de las ideas, en el cual se les proponga que investiguen preguntas que sean de su interés. Con estas respuestas, se pueden hacer carteles para colgar en la escuela y compartir sus curiosidades con el alumnado y el personal docente.  También se les puede proponer que semanalmente descubran alguna cosa y que cada mes graben un vídeo con lo aprendido y se incluya en el blog del centro. En resumen, actividades que sean retos para ellos y que no formen parte de su día a día académico en la escuela.

 

Carmen Sanz Chacón

Directora de El mundo del Superdotado: https://www.elmundodelsuperdotado.com/

Lo más importante para un niño de altas capacidades es ser identificado a tiempo para poder recibir la educación especial que necesita.

Un niño superdotado con ocho años tiene una edad mental de 11 años y no puede recibir la misma educación que sus compañeros porque terminará aburrido y desmotivado, y posiblemente con fracaso escolar cuando empiece la Educación Secundaria. 

Mi primer consejo para los profesores es que se formen para poder identificar a estos niños, para ello desde nuestra fundación llevamos años formando a profesores con nuestros cursos de superdotación y altas capacidades y con nuestros congresos, como el que tenemos previsto para el 11 y 12 de Diciembre de este año.

El segundo consejo sería facilitar a estos niños un aprendizaje a la altura de sus capacidades y para ello lo más sencillo y lo más recomendado a nivel internacional es subirles de curso, un primer curso durante el primer ciclo de primaria, un segundo curso durante el segundo ciclo de primaria y otro curso en función de su evolución durante la educación secundaria.

El tercer consejo es estar muy pendientes de su desarrollo emocional, para lo que es muy importante que se puedan reunir con sus iguales, creando aulas abiertas de altas capacidades dentro del centro escolar para actividades concretas, y estar muy pendientes del posible acoso escolar, ya que uno de cada dos niños superdotados es víctima de acoso escolar.

Su inclusión en el aula normal, con los compañeros de su misma edad, sin educación especial y sin apoyo emocional, suele traer como consecuencia el fracaso escolar de estos chicos, que desisten de estudiar porque no lo consideran necesario y a veces incluso abandonan los estudios a edad temprana, y en el ámbito emocional puede suponer problemas de adaptación social graves, con baja autoestima, depresión, ansiedad, etc. Por esta razón recomendamos a todos los profesores que quieren saber más la lectura del libro La Maldición de la Inteligencia (Plataforma Editorial 2014).

 

Silvia Garrido

Profesora de secundaria y educación especial en Hampton school. Experta Universitaria en el desarrollo de la inteligencia, capacidad superior y neuropsicología. Cursando Máster de investigación e innovación educativa con el fin de crear un programa inclusivo para el alumnado AACC en el aula ordinaria.

Personalmente considero que lo más importante es tenerlos en cuenta, escucharlos, comprenderlos, felicitarlos, saber lo que les apasiona y lo que les molesta, sus destrezas y sus vulnerabilidades. Una vez conocemos realmente a nuestros alumnos y tenemos en cuenta su inteligencia emocional nos encontramos con la mitad del camino hecho.

La diferenciación de tareas es sumamente importante, ya que el alumnado con AACC necesita tener un control de su propio aprendizaje y autorregularse. El docente necesita crear tareas abiertas, dinámicas y creativas a través de proyectos, investigación, resolución de problemas o pensamiento crítico para que el alumno pueda florecer, sin sentirse atrapado en tareas repetitivas y poco estimulantes.

Finalmente, diría que muchos alumnos con AACC presentan uno o varios tipos de sobre-excitabilidad (psicomotora, emocional, intelectual, sensitiva, imaginativa) que deben tenerse en cuenta, ya que demasiadas veces se confunde una sobre-excitabilidad psicomotora con TDAH o una intensidad emocional y sensitiva con un comportamiento dramático y excesivo. Recordemos que todo comportamiento es una forma de comunicación.

 

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