Todo lo que rodea la gastronomía nos ofrece una oportunidad para aprender muchas cosas en casa de manera divertida. Hoy es su Día Internacional, pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de gastronomía sostenible?  

Si le añadimos el adjetivo de sostenible, es porque nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno a través de la industria alimentaria, no lo es desde hace décadas. El impacto ambiental de nuestros hábitos alimentarios amenaza la biodiversidad y nuestra propia especie.        

En ese sentido, la pregunta es ¿cómo podemos satisfacer las necesidades alimentarias del presente sin comprometer el futuro? Por lo tanto, no se trata sólo de añadir una etiqueta como la de “ecológico”, sino que se trata de un cambio de actitud

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son una agenda para cumplir en esta década, y estamos muy lejos de ellos. La innovación es clave, pero por encima de todo lo es una educación que fomente la conciencia de una gastronomía sostenible

5 cosas que nos enseña la gastronomía sostenible

Prácticamente la totalidad de los 17 ODS involucran la gastronomía sostenible, porque está relacionada con nuestra forma de vivir y relacionarnos con nuestro entorno. La educación es clave, pero como verás, a veces se trata de escuchar a las generaciones más jóvenes, cada vez más conscientes.

Nosotros te recordamos 5 lecciones que nos brinda este enfoque y te ofrecemos nuestras 2 propuestas con el sello VVKids, ¡para empezar desde pequeños!

  • Una relación sostenible con la naturaleza

Desde la Revolución Neolítica hace unos 10.000 años, y con la evolución de la agricultura y la ganadería, la explosión demográfica y el desarrollo de las civilizaciones humanas ha tenido lugar a través de un proceso de colonización del medio ambiente.  

Las culturas de cazadores-recolectores anteriores, no tenían la misma noción de propiedad ni la necesidad de explotación, dominio y adiestramiento de la naturaleza. En definitiva, no alteraban los ciclos naturales. cocinando gastronomía sostenible

No se trata de una imposible vuelta atrás, sino de pensar cómo podemos encaminarnos hacia una gastronomía sostenible fruto de una agricultura que proteja los recursos, transformando nuestras formas de producir alimentos sabiendo todo lo que sabemos hoy.  

Por eso, es importante enseñar a los más pequeños todo el proceso que sigue un alimento hasta que llega al plato, permitiendo que participen en la compra, transmitiendo recetas tradicionales o inculcando hábitos como consumir ingredientes de temporada.

  • Derechos laborales durante la producción

Una agricultura sostenible también tiene que ver con las condiciones de los productores. Producir alimentos sin cuidar el ambiente, las comunidades y los productores, sólo genera perjuicios a medio y largo plazo.

Una cultura gastronómica responsable no puede olvidar el primer agente de esa cadena, un trabajador en contacto con la naturaleza. Por eso, especialmente si vivimos en ciudades, puede ser una buena idea organizar visitas a huertos, invernaderos o granjas.

  • Salud y hábitos de nutrición

Mientras el sobrepeso y el desperdicio de alimentos es el problema de unos países, la malnutrición afecta a 815 millones de personas en el mundo. Esa situación de desigualdad también involucra la necesidad de una gastronomía sostenible. 

Educar en la calidad, variedad e importancia de la alimentación desde los primeros años, debe ir en paralelo a enseñar el valor de los alimentos reduciendo los desperdicios y recordar el derecho a que todos puedan acceder a ellos.      

  • Turismo y gastronomía

El turismo gastronómico es uno de los principales atractivos y motivaciones que nos llevan a viajar. En los últimos años se habla mucho del impacto medioambiental de cierto enfoque de la hostelería, que no tiene en cuenta la vida de las comunidades que reciben visitantes. 

Por esa razón, para no convertirse en turistas que invaden espacios sin criterio ni respeto, es importante documentarse antes sobre las costumbres gastronómicas del lugar de visita y estar dispuestos a adaptarse a ellas durante nuestra estancia.

  • Diversidad cultural 

Conocer otras formas de cocinar, es una puerta de entrada a conocer otras formas de pensar y relacionarse con los demás y con el entorno inmediato. Proteger esa diversidad es uno de los objetivos de la gastronomía sostenible.   

Un plato de comida también tiene que ver con la identidad cultural. Por eso, la diversidad cultural está tan relacionada con la diversidad biológica. Si desaparecen tradiciones culinarias milenarias, desaparecen formas de relacionarse con el medio ambiente.   

2 libros para educar en la gastronomía sostenible Portada Atlas de la cocina VVKids

¿Cómo aprender todo eso? Podemos hacer mucho más de lo que creemos, y los más pequeños pueden aprenderlo desde los primeros años si se les ofrece materiales atractivos y adecuados a su edad

El Atlas de la cocina te propone un viaje por todas las culturas a través de su gastronomía, enseñando de forma atractiva el valor de la diversidad, con recetas, costumbres y desayunos de niños y niñas de todo el mundo.   

Un volumen de gran tamaño para explorar aromas y sabores de todo el mundo a partir de 8 años.

Puede parecer alejado de lo que proponemos este libro, uno de los más rigurosos y completos de VVKids, dedicado a contagiar la pasión por los secretos de las profundidades marinas con ilustraciones e infografías detalladas. 

Sin embargo, sus dos últimos capítulos (“El océano en peligro” y “cómo podemos proteger el océano”) te ofrecen una descripción muy visual de la pesca y del camino que sigue el pescado hasta el plato, con todas sus implicaciones. 

Si te ha resultado interesante, te gustará leer estas 6 propuestas para educar en una alimentación saludable o conocer 6 beneficios de aprender a cocinar desde pequeños.

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