¿Somos conscientes de todo lo que podemos conseguir con buenas preguntas en el momento oportuno? Quizá encender una lucecita que active la curiosidad, o la reflexión, o las ganas de saber más. E incluso, que la luz quede encendida durante un tiempo. 

Hacer las preguntas correctas es una de las mejores técnicas para guiar a los estudiantes en el autoaprendizaje, lo que deriva en un aprendizaje realmente significativo. Se pueden convertir en un gran estímulo y a veces incluso sorprenderse, el mismo estudiante, de lo que son capaces de avanzar a partir de la pregunta.

No siempre es sencillo y como técnica, hay que practicarla, como todas. Pero aquí te dejamos algunos consejos e indicaciones para que le des una oportunidad. 

¿Qué podemos conseguir con buenas preguntas? 

  • Promover el diálogo y la reflexión
  • Activar el interés y la curiosidad
  • Promover la cooperación en el aula
  • Relacionar ideas ya aprendidas
  • Escuchar diferentes opiniones
  • Perder el miedo a participar
  • Estimular la investigación
  • Desarrollar el pensamiento analítico
  • Auto-evaluar el propio aprendizaje
  • Focalizar los conceptos importantes

buenas preguntas

¿Qué queremos conseguir con buenas preguntas?

Plantearse los objetivos puede ayudar a saber qué preguntas son las más adecuadas en cada momento:

  • Comparar: para relacionar ideas y conceptos ¿Por qué es más grande…  ¿Qué diferencia hay entre…?
  • Explicar: para describir hechos. ¿Qué observas cuando…? ¿Qué dificultades has encontrado…? ¿Por qué has decidido hacer…?
  • Focalizar: para centrar en las ideas/conceptos que tienen más sentido. ¿Cuál es la idea central? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido/gustado?
  • Causa – efecto: para predecir las consecuencia de los hechos ¿Por qué está subiendo el nivel del mar? 
  • Entender un proceso: ¿Por qué cae la lluvia del cielo? ¿Por qué caen los objetos al suelo? ¿Por qué crees que es correcto este funcionamiento?
  • Persuadir: o para justificar una opinión/postura. ¿Qué le dirías a X para convencerlo de X? ¿Cómo podrías convencernos de que tu solución es la mejor?
  • Emocionar: por ejemplo con una novela o texto ¿Con qué personaje te identificas? ¿Cómo habrías actuado si fueras el protagonista de… ? 
  • Suponer o especular: ¿Esto es siempre así? ¿Qué pasaría si…? 
  • Demostrar:  ¿Podrías poner un ejemplo de… ? ¿Cómo podrías verificar esta información?  ¿Cuál es el propósito de este argumento?
  • Consensuar: consensuar un acuerdo o evidenciar desacuerdo. ¿Por qué crees que tienes razón? ¿Por qué crees que x no tiene razón? 
  • Concluir: ¿Qué has descubierto que no sabías? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido?
  • Formular hipótesis: ¿Qué pasaría si desapareciera el Sol? ¿Qué pasaría si no comiéramos?

buenas preguntas

¿Qué tenemos que evitar para hacer buenas preguntas? 

Sin darnos cuenta podemos caer en errores hacen perder efectividad a las preguntas:

  • Repetir, reformular o ¡incluso contestar! la pregunta antes que el alumno: es importante dejar tiempo para pensar la respuesta. ¡Que el silencio no te incomode!
  • Cambiar de alumno ante una respuesta breve o incompleta. Ante el ‘no lo sé’ el reto es re-preguntar en vez de cambiar de alumno/a.
  • Incluir ‘muletillas’ como verdad?, no?, que incitan al alumno/a a confirmar tu postura en vez de plantear la suya.
  • Preguntar siempre a los mismos/as alumnos/as, normalmente los más capaces: puede parecer tentador pero los menos participativos están esperando su oportunidad.
  • ‘Gastar’ una pregunta en un solo alumno. Aprovecha tus preguntas para conocer diferentes versiones de respuesta.
  • No salirse del guión. Podemos tener una serie de preguntas preparadas, pero las respuestas de la clase nos obligarán a salir del camino que teníamos previsto.
  • Juzgar las respuestas como buenas o malas. Seguir preguntando sobre el por qué de la respuesta nos ayudará a entender el proceso que ha seguido.
  • Cortar la inventiva con expresiones como muy bien o no del todo correcto. Ideas diferentes de otros alumnos pueden perderse por el camino por seguir tus indicaciones. 
  • Hacer varias preguntas a la vez. Una pregunta correcta da mucho de sí, muchas preguntas a la vez pueden llegar a confundir.
  • Descartar preguntas por difíciles. Seguro que te sorprenden las respuestas.

¿Qué te parece? ¿Te animas a estimular el aprendizaje mediante preguntas? ¡Cuéntanos tu experiencia!

También te puede interesar: 10 dinámicas para trabajar en grupo en primaria y secundaria o 8 actividades para reconocer y gestionar las emociones en el aula.

 

Compartir:
FacebookTwitterLinkedIn

Sin Comentarios

DEJA TU COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *