Una educación para la libertad debería basarse en actividades lúdicas facilitando que los pequeños adquieran autonomía y aprendan de manera gradual. ¡Algo que debe hacerse desde el nacimiento! Eso es lo que ofrece la nueva serie de VVKids Baby Montessori.       

Desde el nacimiento y aproximadamente hasta los tres años de edad, la mente de los pequeños es una auténtica esponja que desarrolla su estructura a partir de los datos sensibles que recibe del mundo. En este sentido, es crucial para la formación psíquica y sensorial.    

Esto tiene que ver con lo que Maria Montessori definió como Periodos Sensitivos -una especie de ventanitas secuenciales y pasajeras al mundo- en los primeros años de vida, durante los cuales estamos más abiertos al aprendizaje por medio de los sentidos, y lo que registramos marca nuestro desarrollo posterior.          

Siguiendo los períodos identificados por Montessori, desde el nacimiento tienen lugar los aprendizajes más importantes en lo que respecta al vínculo afectivo y las relaciones sociales, el lenguaje, el orden físico y el refinamiento sensorial.         

Baby Montessori pone especial atención en la educación de las destrezas visuales, teniendo en cuenta esa necesidad de exploración durante el primer año de vida, a partir de la cual creamos las categorías que nos permitirán comprender el mundo.  

El desarrollo del sistema visual tiene lugar desde el nacimiento y es de hecho la actividad que más tiempo ocupa a un recién nacido. Porque aunque nazcamos con los órganos visuales, los sistemas neuronales implicados en la visión no están completamente desarrollados. Bebé para ilustrar Baby Montessori

En otras palabras, ¡tenemos que aprender a ver! El momento más decisivo de ese aprendizaje tiene lugar a partir de los dos meses aproximadamente. Al nacer, el bebé todavía no sabe enfocar, cosa que aprenderá a partir del rostro de su madre.

Además, su retina distingue contrastes entre zonas más claras y más oscuras, dentro de un campo visual limitado y compuesto de imágenes borrosas. Por eso, el recién nacido necesita estímulos adecuados, que favorezcan el desarrollo ocular y neurológico. 

¡La exploración sensorial es fundamental desde el nacimiento! Ella es la materia prima sobre la que el pequeño construirá toda su vida intelectual y emocional. Para favorecerlo, sólo debes ofrecer el espacio y los estímulos para que sea el bebé de forma espontánea quien descubra el mundo.      

Materiales Baby Montessori para educar desde el primer día

Cuando más pequeño es un niño, más progresos en el desarrollo visual apreciarás. Bajo esa premisa se han elaborado los materiales Baby Montessori, una manera divertida de ayudar a los recién nacidos a desarrollar sus habilidades visuales. 

  • Libros Baby Montessori 

Siguiendo una estructura ordenada, los cuatro libros presentan una lógica progresiva para invitar al aprendizaje de forma gradual. Por otra parte, el diseño en tapa dura permite la manipulación intensiva y un uso autónomo del material.

El trazo de las sencillas ilustraciones de Agnese Baruzzi resulta tremendamente atractivo para los bebés. Trabajando sobre el contraste entre blanco y negro que la retina de los más pequeños es capaz de percibir, ofrecen pequeños retos para aprender a fijar y desplazar la mirada, percibir colores y paulatinamente, desarrollar la coordinación óculo-manual.  

  • Mi primera caja para descubrir el mundo

Los materiales innovadores de Mi primera caja para descubrir el mundo respetan el proceso gradual a través del cual los bebés se abren al mundo, ofreciendo estímulos para el instinto explorador de los más pequeños, desde el primer mes de vida hasta los doce  meses.Mi primera caja para descubrir el mundo de Baby Montessori

La caja contiene una fichas con diferentes diseños geométricos en blanco y negro, para crear fácilmente un móvil y colgarlo. Además, cuenta con fichas redondas, ovaladas, y cuadradas con figuras geométricas y combinaciones de colores.   

A todo ello se añaden cinco fichas con caras de animales pensadas para proporcionar un estímulo visual agradable y un póster que puedes personalizar para recoger las primeras expresiones del bebé, relacionadas con seis emociones básicas (alegría, rabia, tristeza, miedo, repulsión y sorpresa).    

Por último, incluye un manual que te explica detalladamente cómo utilizar los materiales, con indicaciones útiles para comprender los principios del método Montessori y aplicarlos en tu día a día.            

Materiales muy versátiles, tanto para la estimulación visual como para comenzar a incorporar el lenguaje de las emociones. ¡Un aprendizaje para toda la vida! 

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