Si alguien dice la palabra ‘detective’, muy probablemente lo primero que a la mayoría nos vendrá a la cabeza será Sherlock Holmes. Y es que este personaje de ficción, creado por el escritor escocés Arthur Conan Doyle (1859-1930), forma parte de nuestro imaginario colectivo, hasta el punto de haber dado lugar a una mitología propia y a una tradición que resulta simplemente inabarcable.

Conan Doyle fue un hombre de intereses y talentos muy variados. Médico de profesión en sus inicios, fue una persona con un sentido muy firme de la justicia, y él mismo, como Sherlock Holmes, se involucró en la investigación de algunos casos criminales para demostrar la inocencia de personas que habían sido condenadas injustamente. Tanto es así, que sus esfuerzos pusieron las bases para la posterior creación del Tribunal de Recursos Penales británico. Por otro lado, Doyle ejerció también como periodista y escribió varias novelas históricas y de ciencia ficción, entre ellas El mundo perdido, que mucho más tarde sería la principal inspiración de Jurassic Park.

Sin embargo, no hay duda de que su creación más reconocida y admirada fue el detective privado de Baker Street. Sherlock Holmes aparece en nada menos que en ¡61 historias! Algunas de ellas son novelas, como es el caso de El sabueso de los Baskerville, Estudio en escarlata,  Estudio en escarlata, El signo de los cuatro o El valle del terror, aunque la mayoría son relatos más breves, entre los cuales se encuentran «El hombre del labio torcido», «El misterio de los bailarines», «El círculo rojo», «El secreto de Boscombe Valley» o «El problema final», además de muchos otros.

La popularidad de Sherlock Holmes es tan grande que incluso muchas personas que no han leído nunca sus historias saben algunos detalles de su vida, como por ejemplo que comparte piso con su amigo el Dr. Watson o bien que toca el violín. Pero aquí te contamos algunas curiosidades sobre él y sobre su autor que probablemente te sorprendan:

1) El personaje originalmente iba a llamarse Sherrinford: Así lo menciona Arthur Conan Doyle en sus diarios y notas. Se cree que finalmente eligió el nombre ‘Sherlock’ en homenaje a dos jugadores de criquet populares en aquel momento, Sherwin y Shatlock. Doyle era un gran amante del criquet, y de hecho en la universidad había jugado en el mismo equipo que J.M. Barrie, autor de Peter Pan.

2) El primer libro fue rechazado: Aunque Sherlock Holmes pronto llegó a ser muy popular, lo cierto es que el primer libro de la serie, Estudio en escarlata, fue rechazado Estudio en escarlatapor numerosas editoriales antes de ser publicado en el anuario Beeton’s Christmas Annual. Probablemente nadie imaginó lo que vendría después…

3) La inesperada conexión entre Sherlock Holmes y Oscar Wilde: El editor Joseph Marshall Stoddart, propietario de la revista Lippincott’s Monthly Magazine, leyó la primera historia de Sherlock Holmes y le gustó tanto que le pidió a Arthur Conan Doyle, durante una cena, si podía escribir un segundo libro para su revista, encargo que dio lugar a El signo de los cuatro. Lo curioso es que Oscar Wilde estaba presente en la cena, y Stoddart le pidió a él también una novela, que acabó siendo la única que Wilde escribiría: El retrato de Dorian Gray. ¡Realmente parece que fue un encuentro muy productivo!

4) El Sherlock Holmes real: Para crear su personaje, Arthur Conan Doyle se inspiró en un profesor que había tenido en la Universidad de Edimburgo mientras estudiaba medicina, el Dr. Joseph Bell. Parece que este médico tenía unas habilidades deductivas tan remarcables que era capaz de diagnosticar a un paciente e incluso de adivinar algunos aspectos de su vida privada con solo observar algunos pequeños indicios. En una carta al propio Bell y en sus memorias, Conan Doyle reconoce esta influencia, que junto con la de los libros de detectives de Edgar Allan Poe, darían forma a Sherlock Holmes. También lo detectó el escritor Robert Louis Stevenson, compañero de Doyle en la universidad, que en una carta le escribió: «Enhorabuena por tus muy ingeniosas y muy interesantes aventuras de Sherlock Holmes […] ¿puede acaso tratarse de mi viejo amigo Joe Bell?»

5) El número 221B de Baker Street no existe: Lo sentimos, pero el famoso apartamento que Sherlock Holmes alquilaba con Watson no existe en realidad. Aunque miles de fans enviaban sus cartas a esta dirección pensando que el personaje era real, en la época de Arthur Conan Doyle Baker Street era una calle bastante corta que llegaba únicamente hasta el número 85. En los años 30 del siglo XX, la numeración se extendió, pero el edificio 221 fue derrumbado poco más tarde. El actual museo de Sherlock Holmes se encuentra en verdad en el número 239, aunque se decidió atribuirle el número 221B como gesto simbólico de homenaje a uno de los mayores héroes del Reino Unido.

6) Sherlock Holmes no dice en ningún momento “Elemental, mi querido Watson”: Otro mito al suelo. El personaje dice en alguna ocasión “Elemental”, y repite varias veces “querido Watson”, pero nunca combina las dos expresiones. La frase en cuestión fue un meme que surgió años más tarde, cuando Sherlock Holmes formaba parte ya del repertorio de la cultura popular mundial.

7) El antepasado de Sherlock Holmes: A lo largo de las historias de Sherlock Holmes, apenas descubrimos nada sobre el pasado de este personaje. Es más: mientras que en Watson vemos una clara evolución (marcada por su matrimonio y por su éxito como escritor), Sherlock Holmes permanece invariable e impenetrable como un enigma. No obstante, en «El intérprete griego», en el que también aparece su hermano Mycroft, se nos dice que su tío abuelo era el pintor francés Horace Vernet.

8) El nombre de Watson: Es bien sabido que el nombre de pila del amigo inseparable de Sherlock Holmes, el Dr. Watson, es John: Watson, John Watson. Todos parecen saberlo… menos su mujer, que en «El hombre del labio torcido» lo llama James. El error puede sorprender, pero no es tan extraño en realidad, porque Arthur Conan Doyle era amigo del también doctor y escritor James Edward Watson, miembro como él de la Sociedad de Literatura y Ciencia de Portsmouth, y en quien dicen que podría inspirarse el Watson ficticio. ¿Se tratará entonces de un lapsus o de una broma intencionada?

9) Sherlock Holmes es miembro de la Sociedad Real de Química británica. No en la ficción, sino en la vida real: a pesar de tratarse de un personaje literario, la sociedad anunció en octubre de 2002 que le concedía a Sherlock Holmes la condición de ‘Miembro honorífico’ por ser «el primer detective en explotar la ciencia química como instrumento de detección» e inaugurar una «tradición que ahora forma parte de las prácticas policiales en todo el mundo». Está claro que a veces la realidad supera la ficción, literalmente.

10) Las muertes de Sherlock Holmes: Al cabo de algunos años, Arthur Conan Doyle se cansó de Sherlock Holmes porque consideraba que lo distraía de otros trabajos más importantesSherlock Holmes con pipa, así que intentó deshacerse de él en varias ocasiones, tal como reflejan los títulos de sus cuentos y libros (Las memorias de Sherlock Holmes, «El problema final», «Su último saludo en el escenario», etc.). Parece ser, sin embargo, que su criatura era demasiado querida por el público. De hecho, cuando en «El problema final» se propuso hacer morir a Sherlock, la respuesta del público fue tan contundente que le obligó a resucitarlo de nuevo en «La casa deshabitada».

11) Hecatombe editorial: Cuando Arthur Conan Doyle intentó matar a Sherlock Holmes, más de 20.000 personas cancelaron de repente su suscripción a la revista The Strand, donde se publicaban sus aventuras. Probablemente al editor no le hizo mucha gracia…

12) Sherlock Holmes es el personaje literario más adaptado: Aunque ahora muchos tendrán en la cabeza las versiones cinematográficas de Benedict Cumberbatch, de Ian McKellen o de Robert Downey Jr., el Libro Guinness de los Récords nos dice que Sherlock Holmes es el personaje de quien se han hecho más adaptaciones en distintos formatos, comparable únicamente a Drácula. A parte de las versiones teatrales, sus apariciones incluyen películas rodadas en varios países (desde los Estados Unidos hasta la Unión Soviética), parodias y gags como el que hizo John Cleese en el año 1977, versiones radiofónicas, cómics, videojuegos, series… La primera película que se rodó sobre se él es un cortísimo metraje llamado Sherlock Holmes Baffled (‘Sherlock Holmes desconcertado’) y es nada menos que… ¡del año 1900!

Esperamos que esta lista te haya servido para conocer un poco mejor a este increíble detective y quizá que te haya inspirado para leer o releer sus aventuras.

Y a ti, ¿te gusta Sherlock Holmes? ¿Cuáles de sus casos te han gustado más? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Si te ha gustado este artículo, échale una ojeada a Don Quijote en el aula: ideas para acercar Cervantes a tus alumnos, 4 puertas de entrada a la literatura de Benito Pérez Galdós y La llamada de lo salvaje en el aula: atrévete a pensar(te)

Compartir:
FacebookTwitterLinkedIn

Sin Comentarios

DEJA TU COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *