Las nuevas tecnologías y el contexto digital de enseñanza están cambiando las competencias y el modo de entender y desarrollar la educación. En la actualidad, están surgiendo numerosas metodologías que se vanaglorian de ser revolucionarias en cuanto a contenido y resultados. De todos modos, en algunos casos, más que de metodologías propiamente dichas, se podría hablar de tendencias, recursos o estrategias, no de un método desarrollado teóricamente de una forma amplia y completa, aspecto que se verá reflejado en algunos de los ejemplos propuestos.

Sea como sea, en general, se podría decir que todo está inventado o, como se suele expresar, que no hay nada nuevo bajo el sol. Eso sí, los nombres atraen y si son en inglés, mejor.

Las siguientes líneas no pretenden ser una descripción de las diferentes posibilidades metodológicas que se presentan, sino una breve pincelada de las mismas, dejando al lector, si se interesa por alguna de ellas, la labor de su descubrimiento.

Metodologías alternativas

No hace falta salir de España para encontrar experiencias reales de inmersiones metodológicas alternativas completas.

Así, se nos presenta, en el documental Enséñame pero bonito, la descripción de una de estas posibilidades, con sus pros y sus contra, que resulta muy útil para el debate, tanto entre docentes en activo, como entre futuros profesores, pudiéndose emplear en los grados relacionados con la docencia, bien sea de Infantil, Primaria o Secundaria. Sin duda, se obtienen buenas ideas y principios, aunque no se esté de acuerdo con todos ellos y dejen muchos aspectos sin resolver en el aire.

Igualmente podríamos hablar de colegios que siguen metodologías como la Waldorf o la Montessori, propugnando, entre muchas otras cuestiones, la no existencia de exámenes o asignaturas.

Flipped learning

La clase invertida, Flipped Learning o Classroom, consiste, básicamente, en invertir las tareas que se suelen realizar en clase y en casa. Esto es, en casa se afrontaría la parte teórica y en el aula la práctica. De este modo, el alumno vería en casa un vídeo, usualmente grabado por el docente, en el que se explicaría, brevemente, algún tema teórico de una asignatura para, posteriormente, en el aula, realizar las pertinentes actividades y comprobar, de ese modo, si el contenido ha sido asimilado por los estudiantes de un modo adecuado, es decir, siendo capaces de convertir ese aprendizaje en un conocimiento activo y práctico, sin estancarse en un mero contenido teórico.

Estas dos metodologías están alcanzando un gran desarrollo en la actualidad. Pero existen muchas más que se seguirán enumerando en posteriores posts. ¡Te esperamos!

 

 

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