Para entender qué es la lectura crítica, debemos comenzar por preguntarnos de qué hablamos cuando hablamos de leer. Imagina dos situaciones: en la primera, estás leyendo un fragmento en el metro una y otra vez mientras piensas en otra cosa. En la segunda, lees un texto sencillo y puedes explicar lo que has leído.

En ambos casos podemos hablar de lectura, estamos descifrando un código lingüístico, cosa que hacemos constantemente y de formas cada vez más diversas. Y parece evidente que se trata de lecturas diferentes.     

Sin embargo, en ninguno de los casos anteriores podemos hablar aún de lectura crítica. Este tipo de lectura implica percibir lo implícito, dialogar con el contexto, trascender el texto y relacionarlo con otros… En definitiva, la lectura crítica permite que el texto transforme el conocimiento previo que tenías antes de leer.

Los podemos llamar de muchas maneras, pero siguiendo la propuesta de la mayoría de teóricos, podríamos distinguir cuatro grandes niveles desde la descodificación del significado semántico hasta  la lectura crítica.

  1. Descodificación del texto
  2. Comprensión del texto
  3. Utilización del texto
  4. Lectura crítica del texto

A veces olvidamos que la lectura no es un fin en sí mismo. ¿En qué se basa la competencia lectora? Parece evidente que es a la formación de lectores críticos hacia donde debe apuntar la educación. Pese a ello, se dedican menos esfuerzos y tiempo que al primer nivel de lectura, puramente instrumental.     

Niña mirando libro con lupa para lectura crítica

Se puede aprender y enseñar a leer. Y de hecho, el objetivo de la escuela como institución debería ser doble. Por una parte, ofrecer las herramientas y enseñar a leer en todos los niveles de lectura, y por otra generar el hábito de lectura de tal manera que forme a futuros lectores autónomos.   

¡Y no se trata de una cuestión menor! Hablamos de algo central para la educación, puesto que la lectura crítica permite de hecho el camino hacia una verdadera sociedad del conocimiento a la que aún no hemos llegado (y de la que incluso nos alejamos).  

La información es la materia bruta que se debe transformar en conocimiento. El gran problema de nuestra época es que todo es información. Y hay tanta proliferación que esta nunca llega a convertirse en conocimiento.

La lectura crítica permite activar competencias transversales precisamente porque es capaz de trabajar con la información discriminando en función de su importancia y fiabilidad. Es, por todo eso, el nivel más avanzado de lectura, más allá de la alfabetización tradicional.    

5 estrategias de lectura crítica para trabajar en el aula

grupos de niños jugando con libros para lectura críticaUna vez alcanzada la competencia básica que permite descodificar y comprender un texto, aplicar la lectura de tal manera que permita formarnos ideas sobre la realidad, es la llave que nos abre la puerta a la lectura crítica. Y con ello, al sentido profundo del texto.

Sin embargo eso no llega sin más, necesitamos una metodología y un buen diseño de secuencias didácticas. Por eso te proponemos 5 estrategias de lectura crítica que te permitan empezar a trabajarla en el aula.   

  • La lectura crítica en los proyectos interdisciplinarios    

La competencia lectora implica saber “hacer cosas” con textos, pero al mismo tiempo, aplicar el conocimiento derivado de una lectura a la realidad contribuye a que dicha lectura sea mucho más profunda y crítica.  

Por eso, los proyectos interdisciplinarios son los que funcionan mejor. Sitúa la lectura de un texto en un contexto de trabajo en el que el alumno tenga otras fuentes no textuales, y tenga que aplicar el contenido que ha extraído del texto.

Con ello estarás trabajando la lectura crítica en un contexto pedagógico marcado por el aprendizaje significativo. Una buena manera de motivar al alumno y a la vez lograr mejores resultados.                         

  • Reseñas

La motivación es un factor crucial para llegar a desarrollar una lectura crítica, a la que sólo se llegará a través del hábito. Una propuesta a largo plazo es la de formar un club digital de críticos para hacer reseñas de libros o artículos que se vayan subiendo a un blog común.   

  • Mapas conceptuales

Convertir los textos en mapas conceptuales resulta una estrategia muy útil que ayuda además a personalizar el conocimiento. Para ello, es importante enseñar a subrayar palabras clave en una primera relectura, ya que son esas palabras las que pasarán a formar parte del mapa conceptual, relacionándose entre ellas.

Ese mapa permite jerarquizar conceptos y relacionar cada átomo textual (palabra, frase, párrafo) con su nivel adyacente y superior. No olvides volver a la lectura crítica del texto tras haber elaborado el mapa conceptual.  

  • La lectura del hipertexto

Conocer la estructura y el funcionamiento del hipertexto resulta clave para que los alumnos puedan desarrollar una lectura crítica en la sociedad digital. Una forma lúdica y muy ilustrativa es hacer una consulta utilizando el I Ching, el conocido “oráculo” chino.  

dibujo de persona subida en libro con periscopio para lectura críticaLeerlo juntos y reflexionar sobre su estructura buscando símiles con la estructura de la red y los hipertextos es mucho más efectivo que cualquier clase magistral. Encontrarás traducciones recientes muy fiables y el material que necesitas es muy sencillo.  

  • Una lectura crítica de la prensa

No debemos olvidar la alfabetización múltiple como herramienta para afrontar los retos del mundo actual. Más allá del soporte textual, la lectura crítica también debe tener presente otros lenguajes como el audiovisual y aplicarse a los medios.

Un buen comienzo puede ser un trabajo por proyectos con distintas fases: una primera alfabetización mediática de prensa impresa y digital (tipología, estructura…). Después, comparativa del diferente tratamiento de un mismo tema, y por último una lectura que incorpore la comprensión, el análisis intencional del autor y la contrastación de los datos.     

El proceso puede finalizar con un diálogo a partir del texto, que después será puesto por escrito y desarrollado en forma de artículo, porque uno de los objetivos de la lectura crítica debe ser a su vez la producción de textos.         

Para terminar, no olvides que el tipo de lectura está determinado por muchos factores como el objetivo, el interés… y que el proceso es una carrera de fondo y no de velocidad. Por eso, prepara siempre un ambiente de lectura adecuado, ¡y ármate de paciencia para alcanzar los objetivos que te hayas propuesto!

¿Ya has empezado a trabajar la lectura crítica en clase? ¡Comparte tu experiencia con nosotros!

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