¿Qué consideramos innovador y qué no? ¿ Y si lo aplicamos a un centro educativo? ¿Qué características deben reunir estos centros para ser considerados innovadores? Tres expertos nos han dado sus puntos de vista y en algunos coinciden, pero en otros no. Veamos qué opinan Miquel Àngel Prats, José Navalpotro y Cecilia Gafarot.

Miquel Àngel Prats

Miquel Àngel Prats

Doctor y profesor en la Universidad Blanquerna de Barcelona

En los centros educativos innovadores, el crecimiento y aprendizaje de las personas está en el centro de la organización. Así, y por poner un pequeño decálogo, son centros que:

  1. Planifican y diseñan de forma estratégica y global. 
  2. Todas las personas de la organización ejercen un liderazgo transformador desde el cargo y la posición que ocupan.
  3. Gestionan el conocimiento y lo comparten.
  4. Detectan el talento y lo hacen emerger.
  5. Trabajan en red y de forma colaborativa.
  6. Hacen un uso ético, crítico y reflexivo de las TIC.
  7. Los alumnos son los protagonistas de la actividad en el centro: se acompañan, se orientan, se tutorizan, etc.
  8. Son instituciones más ocupadas en los procesos de aprendizaje de los alumnos que en los procesos de enseñanza que ejercen los profesores.
  9. Son instituciones que conciben los espacios y los tiempos de forma diferente.
  10. Son sensibles socialmente y participan activamente en la comunidad.

 

Jose Navalpotro

Jose Navalpotro

Es Director de Innovacion y Formación de la Editorial Vicens Vives , y actualmente dirige el International Institute for Executive Educators en Washington DC. CEO de la Fundación Maecenas, desarrolla su labor con directivos escolares en Usa, Latam y España.

Para ser un centro educativo innovador es totalmente imprescindible saber detectar las necesidades sociales a medio plazo y orientar sus proyectos hacia ellas. El cambio y la innovación es algo consustancial a la educación. Siempre va unida una cosa con la otra, aunque a veces no nos lo parezca!

Aspectos como la personalización, la visión global de la educación, el aprendizaje basado en habilidades/destrezas y el empoderamiento tecnológico suponen las claves de los próximos años. Pero esto tiene que venir precedido de la estrategia del proyecto y de la formación del profesorado en torno a este proyecto. Es lo prioritario y el paso previo a cualquier otra innovación. No hay proyecto, no hay innovación ni crecimiento.

 

Cecilia Gafarot

Cecilia Gafarot

Profesora de la escuela Les Alzines. Experta en innovación y asesora en proyectos de creatividad y emprendeduría dentro del aula.

Destacaría cuatro aspectos:

En primer lugar, la confianza entre las personas relacionadas con el centro educativo –alumnos, profesores, equipo directivo y padres-  en que se actuará de manera adecuada en cualquier situación y pensamiento.

El atrevimiento para salir de la zona de confort y llevar a cabo acciones nuevas. Aprender a valorar  los aciertos de éstas acciones, detectar los errores y proponer nuevas soluciones.

En tercer lugar, la cooperación dentro y fuera del centro. Compartir y reflexionar sobre la tarea docente con iguales enriquece y mejora de forma exponencial todo el proceso innovador.

Y por último, la sistematización en la fase creativa i emprendedora. Ser creativos requiere dedicar tiempo y conocimiento del proceso creativo para que surjan nuevas ideas, posibilidades y alternativas, pero también esfuerzo, constancia y tenacidad para evaluar, concretar y emprender la mejor opción. Cuando se juntan creatividad y emprendimiento hay innovación.

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