Todo el mundo habla de ello, pero ¿qué es y cómo despertar el pensamiento crítico en el aula? Richard W. Paul lo definió como “el modo de pensar en el que mejoramos la calidad del pensamiento al apoderarnos de las estructuras inherentes del acto de pensar y someterlas a estándares intelectuales”.         

En otras palabras, debido a que es un pensamiento disciplinado y autodirigido capaz de corregirse y mejorar, está estrechamente relacionado con el aprendizaje y la educación.      

En la actualidad, el debate sobre el cambio de paradigma de la educación está abierto en muchos aspectos, pero hay una cuestión en la que la mayoría de profesionales coinciden: si la enseñanza se reduce a la acumulación de contenidos, el aprendizaje nunca será profundo.

La interpretación de datos necesariamente aplica conceptos abstractos para poder entender el contenido de manera profunda, herramientas que nacen precisamente del pensamiento crítico.    

Es decir, si eres capaz de despertar el pensamiento crítico en el aula estarás fomentando la capacidad para formular preguntas (más aún que para responderlas) y resolver problemas. En definitiva, la madurez intelectual.

¡Y muy importante! Movilizarás habilidades de pensamiento que permiten vincular conocimiento y práctica: saber para actuar correctamente. Lección llegada directamente de Sócrates atravesando 2500 años de historia.  

6 claves para despertar el pensamiento crítico en el aula

El objetivo de despertar el pensamiento crítico en el aula es formar personas independientes, curiosas, humildes y perseverantes frente a cualquier obstáculo. Por eso te ofrecemos algunas claves que desarrollen competencias transversales y aplicables a cualquier área.  

  • Un ambiente adecuado

Puede parecer obvio y por eso mismo lo puedes olvidar. Y si olvidas este punto al principio, después será muy difícil corregirlo.

Lo primero que necesitas para despertar el pensamiento crítico en el aula es un ambiente propicio, en el que las normas sean compartidas y consensuadas como reglas de juego. No te preocupes por dedicar a eso el tiempo que sea necesario.   

  • Dibujar el pensamiento

En la educación primaria y especialmente en el ciclo superior (a partir de los 10 años), resulta muy efectivo invitar a los estudiantes a dibujar o utilizar fotos para analizar conceptos abstractos. Eso les permitirá materializarlos y descubrir ideas y matices nuevos.  

Puedes organizar un trabajo en grupos reducidos (2-3) en el que tengan que dibujar u organizar en un collage de fotos, por ejemplo, esas normas consensuadas en el punto anterior. Después, pídeles que verbalicen por qué han dibujado o elegido esas fotos para representar cada norma.

     Dibujo de una bombilla para ilustrar el pensamiento crítico en el aula    

  • Fomentar el diálogo

También el diálogo alimenta el pensamiento crítico y este lo necesita para ponerse a prueba, pero no siempre es fácil que en un grupo sea participativo por igual. La disposición en el espacio es importante y las estrategias para fomentarlo también.

Prueba a cambiar la disposición de los alumnos y si hablamos de alumnos jóvenes, utiliza objetos mediadores que permitan hablar, para que se respeten los turnos de palabra.     

Con eso estarás sentando las bases de una comunidad de investigación en pequeño. Pero para que eso tenga continuidad en el tiempo, necesitarás un horizonte. Es decir, un proyecto.   

  • Elaborar un manual para pensar

A pensar se aprende, y si hablamos de enseñar a utilizar el pensamiento crítico en el aula con más razón. Por eso es muy recomendable que entregues un guión con pasos para su aplicación en la resolución de problemas:

Definir con claridad objetivos y dificultades, decidir qué conocimientos necesitas y dónde los puedes encontrar, analizar la información, qué limitaciones existen…                     

Deja que el propio guión lo analicen y critiquen. ¡Quizás lo pueden mejorar!      

  • Proyectos de investigación   

Para poder llevar a cabo un proyecto los alumnos necesitarán aplicar todas las herramientas que ofrece el pensamiento crítico, como el análisis o la argumentación.

Por eso es tan interesante diseñar proyectos a largo plazo que involucren varias asignaturas y obliguen a analizar la propia experiencia y someterla a un plan estratégico.    

  • La mirada sobre la información

Un ejercicio excelente y cada vez más necesario es el de analizar las publicaciones de medios de comunicación digitales, como una manera de aprender a ser conscientes de que son los lentes a través de los cuales miramos (y distorsionamos) la realidad.     

Para eso, puedes proponer un ejercicio que siga varios pasos: clasificación del tipo de publicación, análisis de los argumentos, verificación de la información y contrastación con otras fuentes, y conclusiones finales.       

¿Ya te has propuesto inculcar el pensamiento crítico en el aula? ¡Comparte con nosotros tu experiencia!

Si te ha resultado interesante seguro que sabrás sacar partido a 5 consejos y 5 actividades para fomentar el pensamiento crítico en el aula o La importancia de la lectura en el desarrollo del pensamiento crítico.

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