Cuanto más investigaciones se llevan a cabo, más se descubre el valor educativo de la música, que ya Platón reconocía cuando decía que “fuerza a las almas de sus discípulos a hacerse familiar al ritmo y la armonía para que sean más cultivados, y bajo su influencia, mejores en su hablar y su conducta. Porque toda vida humana necesita de ritmo y armonía” (Protágoras, 326b).   

Desde la antigüedad griega se tenía en cuenta el viaje del sonido, desde el oído hasta el hígado, capaz de influir en el equilibrio de los deseos y emociones humanas. Por eso ya se consideraba la música como la más emocional de las artes.  

De hecho el valor educativo de la música radica en su relación con las emociones, la memoria y la identidad, desde el primer momento en que el bebé reconoce la voz de su madre entre otras por su timbre personal.

La música es un lenguaje muy peculiar, de estructura matemática y basado en una realidad física fundamental que percibimos desde el vientre materno y que tiene efectos sobre nosotros: el sonido, compuesto de tres dimensiones (altura, intensidad y timbre) más una cuarta dimensión que es el tiempo.

En este sentido, el sonido penetra el cuerpo y a través de las emociones llega a la reflexión, transforma el cerebro y se registra en la memoria. ¿Sabías que lo último que pierden los pacientes con Alzheimer es la memoria musical, es decir, las canciones de su infancia?

Eso tiene que ver con la importancia que tiene la música para configurar tu memoria y con ello, tu identidad personal. ¡Y de una forma que el lenguaje no consigue! Porque con la música, la memoria se fortalece y consolida.Instrumentos musicales y partituras para ilustrar el valor educativo de la música

Piensa en aquellos estudiantes a los que se le ha diagnosticado el tan debatido TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Aunque sigue en debate, un estudio publicado el año pasado en The Lancet Psychiatry afirmaba que el cerebro de los niños que la padecen tiene déficits en su estructura.

En este sentido, los claros beneficios de la música en los niños con TDAH se deben a que es capaz de estimular regiones del cerebro que no se han desarrollado como deberían.

Por otra parte, la música es una herramienta muy valiosa para cohesionar grupos. No es casualidad que todas las religiones, que tanto necesitan que exista una comunidad sólida de fieles, hayan utilizado el canto en grupo.

Las neurociencias sólo han redescubierto desde un punto de vista científico lo que la tradición ya sabía y practicaba: cantar juntos aumenta los niveles de oxitocina, la célebre “hormona afectiva” que además de reducir tu estrés, refuerza la autoconfianza y ayuda a estrechar lazos con los demás.

Si quieres organizar dinámicas que cohesionen la clase rápidamente hazlos cantar en grupo. ¡Verás que no existe un camino más rápido y efectivo para conseguirlo!                   

En resumen, la música influye directamente en nuestra capacidad cognitiva, fortalece nuestra identidad y memoria y es capaz de reforzar los vínculos entre las personas.  

5 propuestas para aprovechar el valor educativo de la música

Si te preguntas qué es la música, seguramente pienses en definiciones que no hablan de educación, sino de la música como arte, como industria… ¡Y sin embargo durante siglos ha sido un instrumento de comunicación y socialización educativa!

Por eso queremos recuperar el valor educativo de la música, ligado desde la antigüedad a la danza, el canto, el ritual y la socialización. Una asignatura amenazada en la última Ley Orgánica de Educación en España que sin embargo es esencial para la formación integral en todas las etapas educativas y se puede aplicar a todas las áreas.

  • Memorización 

Si hay una competencia amenazada en la actualidad, es la capacidad de memoria y concentración de los estudiantes. ¡Nada mejor que la música para reforzarla! Las secuencias melódicas ayudarán a memorizar textos y los patrones rítmicos a comprender conceptos matemáticos como el mínimo común múltiplo

  • Juegos y Dinámicas grupales

En la educación primaria podemos hacer una versión musical del “teléfono descompuesto” con muchos beneficios intelectuales y emocionales. Los alumnos deben ponerse en fila y en lugar de pasarse un mensaje, se pasarán un breve ritmo que hacen en la espalda de un compañero. El último tiene que reproducirlo y comprobar si el mensaje ha llegado.  

  • Improvisación musical

La improvisación en grupo trabaja aspectos importantes como la atención, la creatividad, la concentración y la expresión emocional. Para llegar a improvisar a alto nivel necesitas estar muy familiarizado con la armonía, pero también se puede hacer de una forma muy básica. Imagen de un pentagrama con notas que ilustra el valor educativo de la música

Si lo quieres hacer desde un nivel introductorio, es muy recomendable que empieces proponiendo la imitación de melodías sencillas como “Un ratón me persigue”, hecha de tan sólo tres notas. Después, pídeles que improvisen a partir de cada motivo que hagas.     

Después, puedes recapitular y aprovechar la canción para aprender conceptos de formas musicales como célula, motivo, frase…  

  • Música para aprender idiomas   

Está demostrado el potencial motivador de la música en el difícil camino de aprender un idioma. Utilizar canciones no sólo permitirá que tus alumnos se introduzcan en un universo cultural diferente, sino también que mejoren la pronunciación a través de la asociación al timbre y la inflexión de la voz. Otro valor educativo de la música que demuestra su transversalidad.     

  • Introducirse en el lenguaje musical

Más allá de todas las aplicaciones y beneficios de la música para otras asignaturas, todos deberíamos tener las mismas oportunidades de acceder a comprender y disfrutar este lenguaje tan maravilloso.

En la actualidad es mucho más sencillo con la enorme cantidad de oferta divulgativa y la facilidad de acceso que tienes a recursos digitales.

¡Aprovecha los vídeos y recursos que te ofrecen grandes divulgadores y a los que puedes acceder de forma gratuita! Y con eso nos referimos tanto a figuras del pasado como a los más actuales.

En el primer caso, aprovecha las lecciones del gran músico Leonard Bernstein -del que se conmemora el centenario de su nacimiento- y su sesión “¿Qué significa la música?” (1958) de los conciertos para jóvenes que organizaba en el Carnegie Hall de Nueva York.

En el segundo, el productor musical y famoso youtuber español Jaime Altozano tiene un canal de Youtube muy interesante por la sorprendente capacidad que tiene para hacer entender de manera sencilla conceptos musicales muy complejos.  

¿Has introducido actividades musicales en el aula? ¡Comparte tu experiencia con nosotros! Si te ha resultado interesante quizás te guste leer ¿Cómo podemos potenciar la creatividad en el aula? o ¿Cómo aplicar las conclusiones de la neurociencia en el aula?

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