César Coll, Rafel Bisquerra y Roser Batlle han aceptado el reto y apuntan los tres aspectos que, para ellos, son imprescindibles y urgentes resolver.

César Coll

César Coll

Profesor de psicología de la educación en la Universidad de Barcelona

1. El planteamiento homogeneizador que caracteriza el funcionamiento del sistema educativo. Es necesario terminar con la contradicción existente entre, por una parte, el discurso oficial que propugna la atención a la diversidad, y por otra, unas políticas educativas que ignoran la diversidad de los centros educativos y la gran variabilidad de las condiciones en que desarrollan su labor.

2. El currículum escolar. Es necesario invertir la tendencia que consiste en ir añadiendo más y más contenidos y competencias cada vez que se detecta una carencia en la formación o se plantea una urgencia social. Lo que hay que cambiar no es el currículum, sino el modelo de currículum con el que operamos.

3. El uso de las TIC en las aulas. La mejora debería orientarse a utilizar estas tecnologías como instrumentos que permiten conectar contextos y experiencias de aprendizaje haciendo realidad el principio de que lo importante no es dónde ni cuándo se aprende, sino el aprendiz y los recursos para aprender a los que puede acceder.  

 

Rafel Bisquerra

Rafel Bisquerra

Catedrático de Orientación Psicopedagógica en la Universidad de Barcelona

1. La formación del profesorado en competencias emocionales para poder hacer frente mejor a los retos que se encuentran en el aula y al mismo tiempo poder contribuir al desarrollo de las competencias emocionales de los estudiantes.

2. Sensibilizar al profesorado y formarle en “bienestar emocional”. ¿Se puede educar desde el malestar? Tal vez se pueda instruir, pero no educar. Por esto es importante cuidar el bienestar el profesorado en base a las investigaciones recientes sobre el tema.

3. Educar para la vida y para la convivencia, en base a las innovaciones sobre psicología positiva, habilidades sociales, educación emocional, etc.

 

Roser Batlle

Roser Batlle

Pedagoga especializada en aprendizaje-servicio

1. Se debería orientar la finalidad de la educación a la formación de personas competentes capaces de transformar el mundo, poniendo el talento individual al servicio de la comunidad. El discurso de poner al alumno en el centro de la educación no debería alimentar su egocentrismo.

2. La excelencia del centro educativo debe ser un instrumento de inclusión educativa y social y no una finalidad en sí misma.

3. Es necesario hacer de la educación una prioridad, involucrando al máximo de actores posibles, tejer redes, difundir valores, generar confianza … para construir comunidades con capital social.

¿Qué tres cosas mejorarías tu de la educación? También te puede interesar la opinión de los expertos sobre las cualidades que necesita el docente del s.XXI o las claves para integrar las TIC en el aula.

 

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